"Mis manos calmadamente recorrían su cuerpo para complacer a mis inquietos pensamientos, mis ojos devoraban sus áreas despejadas mientras mi pulso se aceleraba al compás de mi fatigado aliento. Y así, desde el título hasta el punto y final, el clímax me acompañó durante cada palabra plasmada sobre aquella hoja víctima de mi pasión literaria.” Rose Hiar.
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